La salutogénesis: El sentido de coherencia y la salud oral

Cuando tomamos un grupo de personas a las cuales les llegan una serie de condiciones o de elementos, extraños o no, causantes de enfermedad, los mismos para todos, unos enfermarán, otros se harán portadores sanos de la enfermedad y otros permanecerán en perfectas condiciones, absolutamente sanos.

El estudio de los mecanismos y de los caminos por los que los portadores sanos por su capacidad de seguir transmitiendo la enfermedad y por los que los enfermos llegan a serlo es lo que en medicina se llama patogénesis o patogenia.

El estudio de la resistencia a la enfermedad según los psicólogos no nos ha interesado a los médicos. Pero esto es cosa de psicólogos pues estamos hartos de hacer y de leer trabajos en este sentido ya de tipo prospectivo como el estudio Framingham, que sirve para todo, o retrospectivos, simples, dobles, dobles ciegos etc en los que se investigan todas las causas posibles de los diferentes tipos de resistencia a enfermar, y podríamos citar los realizados sobre pueblos que llegan a tener esperanzas de vida altísimas por ser resistentes a padecer arteriosclerosis y que se diferenciaban por sus altos consumos de pescado azul y que sirvieron para darle valor al consumo de ácidos grasos de tipo omega 3, o más cercano aún el valor del consumo del aceite de oliva en la dieta mediterránea. Pero vayamos por el camino psicológico, sociológico y filosófico, que aunque sea antimédico es muy interesante.

Aaron Antonovsky
Aaron Antonovsky

Aarón Antonovsky PhD, (1923-1994) sociólogo norteamericanoisraelí dedicó su vida a trabajar sobre el estudio del estrés, de la salud y del bienestar. En su tesis presentada en los 70 en la Universidad de Yale hizo un estudio desde el punto de vista psicofilosofosociológico a los sujetos que no enfermaban ante situaciones que otros sí lo hacían, es decir, se dedicó a estudiar el arte de no enfermar cuando se tienen todas las posibilidades de hacerlo y a este tipo de estudio le llamó salutogénesis en contrapartida del término médico patogénesis.

Tras valorar multitud de factores se dio cuenta de que los había de tipo subjetivo o propios del individuo que influían en el enfermar o en el no hacerlo como el tener trabajo o no, su relación con él, los vínculos afectivos personales que le producen bienestar y sentirse bien en sociedad, la manera de gestionar el ocio y de sentirse apreciado y a gusto o al revés, y principalmente encontró como factor fundamental para enfermar o mantenerse sano lo que él llamó sentido de coherencia (SOC).

El sentido de coherencia individual no es más que la forma de aceptar y de explicarnos a nosotros mismos todo lo que nos va sucediendo en la vida, siendo este sentido muy importante para la subsecuente forma con la que reaccionamos psicofísicamente a esas circunstancias, en sus reacciones extremas sería desarrollando estrés o sin alterarnos.

Este SOC no se relaciona con el nivel cultural, con el nivel de conocimientos ni con el primitivismo social. De hecho las explicaciones que nos damos pueden ser de tipo mítico como pudieran ser las de hacerlo con el mito de Sísifo o con el de la caja de Pandora como pudiese hacer un paleogriego ante determinados hechos, o mediante los conocimientos de los resultados de la tomografía cerebral con emisión de positrones que podría hacer un neurofisiologo actual por ejemplo al explicar la conducta sexual de la mujer que ilumina la corteza cerebral en ese momento, mientras al tiempo el hombre enciende su hipotálamo.

El sentido de coherencia se corresponde con lo que Carl Jung definía como el Bildung de cada uno que nada tenía que ver con la erudición, sino más bien con la elaboración psicológica de cada individuo en reacción al acontecer en nuestra vida diaria. El Bildung para Jung era el conjunto de mecanismos psicológicos con los que individualmente creábamos nuestro sentido de coherencia con el que nos proveemos de una gama de recursos de resistencia o de aceptación a los desafíos que la vida nos va sometiendo.

Al historiar Jung daba como ejemplo a los indios “pueblo”, a los que este verano visitaré de nuevo, que se sentían parte importante del mundo porque gracias ellos el sol salía, y por levantarse temprano todos los días de su vida y cantarle al sol su salida, creían y creen que lo mantienen vivo y haciendo el día, pues en el caso de que un día no se levanten pronto y no canten el sol ya no podrá salir para nadie. Jung estuvo trabajando de etnólogo con los indios pueblo y por eso conocía estas cosas. También relataba que los indios guaraníes, los del pájaro chouí, creían que si no cantaban y bailaban todos los días el cielo se derrumbaría sobre sus cabezas, y por supuesto sobre las nuestras. Está claro que el nivel de la España actual ya es absolutamente científico y ya no funcionamos con mitos, ni siquiera rocieros, del brazo incorrupto de Santa Teresa, del camino de Santiago ni de la Virgen de Lourdes.

Y todo esto se habría quedado en anécdotas si no fuera porque Antonovky hizo unos tests muy fáciles de aplicar y rellenar con los que se podía puntuar el test del Sentido de la Coherencia y al hacerlo todo el mundo ha ido pudiendo apreciar que la gente con altas puntuaciones tiene mucha menor tendencia a estresarse y a padecer enfermedades de cualquier tipo que los que las tienen bajas. Parece además que la puntuación obtenida es muy constante y suele ir aumentando desde la infancia hasta llegar más o menos a los treinta años en que ya se suele mantener constante a lo largo de la vida.

Sonrisas y Lágrimas
Sonrisas y Lágrimas

¿Y por qué un dentista puede tener interés por estas cosas tan alejadas de la realidad dental? Pues porque desde hace más de cuarenta años existen una serie de grupos de trabajo escandinavos que aplicando los test del Sentido de Coherencia han encontrado una relación directa y estadísticamente muy significativa entre los resultados de los test del Sentido de Coherencia y el nivel de salud dental relacionada con las visitas al dentista, y la presencia de lo que se conoce como ansiedad dental, que se asocia a bajas puntuaciones en el SOC, y se puede definir como el desarrollo de un altísimo nivel de ansiedad y sufrimiento ante la sola idea de enseñarle la boca al dentista. Estas personas son incapaces de cumplir con todas las visitas que un tratamiento dental implica. Son el grupo de personas que siempre tienen disculpas para faltar a las citas y al final son las que desgraciadamente peor salud bucodental tienen.

Como todo no va a ser cosa de nórdicos te pido que rellenes sinceramente el SOC-13 que tienes ahí al lado en este mismo blog y contesta también una preguntas en relación al estado de salud de tu boca. Con tu colaboración nosotros también podremos presumir de trabajar con la salutogénesis y el sentido de coherencia y poder colaborar al conocimiento de estas cosas al mismo tiempo que tú. Anímate y hazlo. Muchas gracias

TEST DEL SENTIDO DE COHERENCIA INDIVIDUAL (SOC-13)

Tienes que contestar cada una de las veinte preguntas con la mayor sinceridad. Las trece primeras corresponden al SOC-13 de Antonovsky y las 7 últimas a salud dental subjetiva. Marca como respuesta el número del 1 al 7 que más se aproxime a lo que tú piensas dentro de la gama de siete posibilidades que hay con los dos extremos . Para dificultar contestaciones artificiales la valoración de las preguntas no son siempre tal como están puestas en el test pues unas veces el 1 corresponde al 7 y otras veces el 1 sí es el 1. Es importantísimo que contestes todas las preguntas especialmente a las 13 primeras pues si no el test no es válido. Venga, anímate y pelea

TEST DE SALUD ORAL

Este test, como el que has hecho anteriormente del  SOC-13 es un test tipo Lickert es decir que se te da una gradación de siete opciones entre dos extremos, el 4 es el punto neutro. ¡Venga dale duro!

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