Y de nuevo cabalgando (A ver si lo acabo antes de que canten los mirlos)

Sí, son las 4 de la mañana, los mirlos de la urba aún duermen y el silencio de la noche restalla en todo su esplendor. El caso es que he tenido absolutamente abandonado el blog y lo he hecho cuando precisamente dije en la entrada anterior que a partir de ese momento empezaría a hacer más entradas en menos tiempo.

La realidad me atropelló, sin embargo.

Primero fue la noticia de los jefes (Telmo Cortés y Jose Padrós) de que la Clínica se metía de nuevo en obras. Absolutamente innecesarias según mi mente acomodaticia al sentir que mi paz orgánica e intelectual iba a ser turbada. Pero era todo lo contrario al ver la realidad de nuestra nefasta climatización que requería continuas reparaciones por errores de diseño de todo el sistema de tubos que tenían anchos incorrectos, empalmes absurdos y falta de ellos en algunas zonas.

Aprovechando que el Arroyo Pozuelo y la vía del tren se cruzan y pasan muy cerquita de la Clínica, pues ya se arreglaba el techo que estaba sin rematar, se rediseñaba la sala de espera, se adornaba la entrada y se sacaba un despachito con la idea de tener cierta intimidad a la hora de dar presupuestos. Al mismo tiempo se hicieron pequeños retoques en los gabinetes y acabose pintando de un cálido gris que atrae. Es decir que se hizo un Re-styling as we say now.

En segundo lugar, y aquí sí que me dieron en el fondo de mi almita continuista y libérrima al mismo tiempo que conservadora y antisistema, pues los jefes también habían decidido cambiar nuestro aspecto exterior actual, a mi manera de ver, rompedor y ultramoderno a nivel de logos, colores y tipografía, de los cuales no sólo mi corazón estaba tiernamente enamorado sino que mi intelecto estaba dispuesto a defender aquella imagen antes que cambiar a la nueva más clásica y más impersonal según yo opinaba. Que conste que busqué asesoría y fatídicamente y en mi contra le daban la razón a los barandas (Mariángeles, ya te pillaré).

Logotipo antiguo de la Clínica Dental Sánchez Cortés
Logotipos antiguos de la Clínica Dental Sánchez Cortés

Logotipo antigup de la Clínica Dental Sánchez Cortés

Fui capaz de mantener mi rechazo y mi oposición hasta que más o menos a los dos o tres meses llegó una maravillosa y dulce derrota al darme cuenta que realmente ahora teníamos dos logotipos en vez de uno y es mejor ser rompedor y clásico que una sola de esas dos cosas. Durante este tiempo mi falta de ganas de escribir hizo que entre otras cosas abandonara el blog al mismo tiempo que escaseó mi comunicación con vosotros en la redes sociales (he pasado de un Klout de 56 a uno de 52) y la elaboración de nuevas páginas de la web de la clínica. En cuanto al trabajo, qué decir que defendiéndolo cual gato panza arriba.

Nueva fachada de la Clínica Dental Sánchez Cortés

En tercer lugar me sentía absolutamente frustrado por mis escasos conocimientos de html y de las distintas formas de generar páginas web por lo que durante semanas he estado peleando con esta web con la que he aprendido por lo menos lo suficiente para enfrentarme a un folio en blanco y terminar de conseguir escribir directamente una página mas o menos bonita y arreglada.

En cuarto lugar he tenido que cambiar todas las páginas de la web y poner los nuevos logotipos, las nuevas fotos las nuevas adquisiciones y resaltar las importantes antiguas. Me parece fundamental, no sé a vosotros jueces implacables, que veáis la página de quienes somos en la que me he dejado parte del alma y he querido resaltar la de mis compañeros, mediante unos al menos especiales panegíricos. El mío no lo he hecho yo, que se sepa, pues me lo hizo mi ayudante y compañera de fatigas Jara Gómez García.

En quinto lugar, aprovechando que ahora tenemos un despachito y que he llegado a los cien kilos de peso y existe el método perfecto para adelgazar llegando a tu peso ideal y después mantenerse feliz comiendo y bebiendo sólo lo necesario para mantener ese peso, pues me he animado a hacer unos cursos y a poner una consulta para que clientes y amigos me acompañen en esta aventura de volver a mis setenta y abandonar mi tripita.

En sexto lugar me he interesado mucho en montar en la clínica sedación consciente y por ello me he matriculado en cursos en los que ya estoy inmerso de forma online de soporte vital básico y avanzado que si Dios no lo remedia espero terminar antes de las vacaciones veraniegas.

Bueno los mirlos machos ya han empezado a cantar con toda su fuerza, dicen que cuando esto ocurre ha llegado el alba. Paul McCartney decía que la noche había muerto y llegaba el momento del canto del mirlo (blackbird). Los expertos sin embargo decían que hablaba de Martín Luther King y de la libertad.

Había motivos, sí, pero ya no los tengo. Y ahora sí, pronto me tendréis de nuevo aquí. Lo prometo de nuevo

Y también prometo hablar de mucho más de mirlos (turdus merula).

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